I. Los primeros pasos
En el año del Señor de 2022 , cuando la Comunidad Católica de Minecraft en Español apenas comenzaba a dar sus primeros pasos y se establecían las bases de aquella comunidad que habría de desarrollarse con el paso de los años, surgieron entre sus primeros miembros diversas iniciativas encaminadas a fortalecer su vida espiritual y comunitaria.
En aquel tiempo, uno de sus miembros, llamado Ángel, movido por el deseo de establecer una presencia de carácter religioso inspirado en la tradición franciscana, tomó la iniciativa de promover la creación de la denominada «Orden de Frailes Capuchinos» .
Sin embargo, aquella primera iniciativa no llegó a recibir la aprobación necesaria. El entonces Pontífice, Su Santidad Juan Diego I, hoy Magno , no emitió autorizar la constitución de dicha Orden. Así, aquel primer proyecto quedó suspendido, permaneciendo únicamente como uno de los primeros antecedentes de la vida religiosa que habría de desarrollarse posteriormente dentro de la Comunidad Católica de Minecraft en Español.
No obstante, el deseo de establecer una comunidad de inspiración franciscana no desapareció. Aquella primera tentativa, aunque no llegó a consolidarse, habría de constituir el antecedente de una iniciativa posterior que tomaría un nuevo rumbo y adquiriría una identidad propia.
II. El nacimiento de la Orden de Frailes Menores
Transcurrido algún tiempo, y en medio del creciente espíritu de acción que animaba a los miembros de la Comunidad, volvió a surgir el deseo de establecer una institución religiosa inspirada en el carisma y la tradición de la familia franciscana.
Fue entonces cuando se presentó la solicitud para dar comienzo a la fundación de la «Orden de Frailes Menores» , dando así origen a una nueva etapa en la historia de la presencia franciscana dentro de la Comunidad Católica de Minecraft en Español.
Esta iniciativa fue promovida por el Emmo. Mons. Josiel Vázquez , primer Arzobispo Arquidiocesano de la Arquidiócesis de María Inmaculada , quien habría de desempeñar un papel fundamental en los primeros años de la naciente Orden.
Posteriormente, el mismo Emmo. Mons. Josiel Vázquez fue llamado a ejercer el oficio de Ministro General de la Orden de Frailes Menores , ministerio que personalizado desde el 28 de abril del año del Señor de 2023 hasta el 9 de diciembre del año del Señor de 2024 .
Su ministerio quedó vinculado de manera particular a los primeros momentos de organización y desarrollo de la Orden, formando parte de aquella primera generación que habría de establecer los fundamentos sobre los cuales se construiría su historia posterior.
III. El tiempo de la decadencia
Sin embargo, como acontece en toda obra humana, la Orden habría de atravesar también momentos de dificultad y prueba.
Con el paso del tiempo, el número de integrantes comenzó a disminuir paulatinamente. Aquella comunidad que en sus primeros momentos había contemplado la esperanza de un crecimiento constante fue perdiendo miembros hasta llegar a encontrarse prácticamente vacía.
La situación se agravó después de que el entonces Ministro General dejara el ejercicio de su oficio . La ausencia de integrantes y la falta de una estructura estable hicieron que la Orden se encontrara ante uno de los momentos más delicados de toda su historia, llegando incluso a verse amenazada con desaparecer por completo.
Parecía entonces que aquella obra nacida años atrás, aquella iniciativa que había surgido con esperanza y entusiasmo, podía llegar a su término.
Pero la historia de la Orden no habría de concluir allí.
IV. El despertar de la esperanza
En medio de aquella situación, cuando la Orden parecía encontrarse al borde de su desaparición, surgió nuevamente el espíritu de iniciativa y servicio.
Fue entonces cuando el P. Diego, con la ayuda del P. Mathias, emprendió la tarea de buscar un camino que permitiera restablecer la vida de la Orden y devolverle una estructura capaz de sostener su existencia.
Después de dialogar y considerar la situación por la que atravesaba la comunidad, ambos acordaron organizar un Capitulo Franciscano, con el propósito de reunir a los miembros disponibles y proceder a la elección de un nuevo Ministro General, quien habría de asumir la responsabilidad de guiar a la Orden durante aquella nueva etapa.
La convocatoria de aquel Capitulo representó un momento particularmente significativo. No se trataba únicamente de elegir a quien ocuparía un determinado oficio, sino de buscar una persona que pudiera asumir la responsabilidad de conducir nuevamente a la Orden, restaurar su vida comunitaria y acompañar su lento pero decidido proceso de renovación.
V. La elección del nuevo Ministro General
Con miras a la celebración del Cónclave Franciscano, se procedió a revisar la situación de los integrantes que permanecían vinculados a la Orden y, después de realizar la evaluación correspondiente, fueron reconocidos dos miembros con derecho a participar en la elección .
Los llamados a ejercer este derecho fueron: Fr. Fernando y Fr. Mathias.
A ellos correspondió participar directamente en el proceso mediante el cual habría de determinarse quién asumiría el gobierno de la Orden en aquella nueva etapa.
Para acompañar y participar en este proceso fueron convocados igualmente Mons. Vitalli , quien formó parte también de la familia franciscana, junto con Mons. Jesús y Mons. Ángel.
Reunidos bajo el espíritu propio de la tradición franciscana y conscientes de la responsabilidad que recaía sobre ellos, procedieron a celebrar la elección del nuevo Ministro General de la Orden de Frailes Menores mediante votación por escrutinios.
Después de realizado el proceso electoral y efectuado el correspondiente cómputo de los votos, resultó elegido Mons. Vitalli, quien fue llamado a asumir la responsabilidad de conducir nuevamente los destinos de la Orden.
Con su elección comenzaba así una nueva etapa para la Orden de Frailes Menores.
VI. El comienzo de una nueva etapa
La elección de Mons. Vitalli no significó solamente la designación de un nuevo Ministro General. Representaba, ante todo, un nuevo comienzo.
Después de haber atravesado un período de disminución, abandono y riesgo de desaparición, la Orden volvió a encontrar un punto desde el cual comenzar nuevamente a construir.
No se pretendió recuperar en un instante aquello que había tomado años en edificarse. Por el contrario, se comprendió que la restauración de la Orden requeriría tiempo, esfuerzo, paciencia y perseverancia , virtudes indispensables para toda obra que aspirar a permanecer.
Así comenzó un período de reconstrucción en el que, poco a poco, se buscaría fortalecer nuevamente la vida de la Orden, incorporar nuevos miembros, recuperar su espíritu comunitario y consolidar las estructuras necesarias para garantizar su continuidad.
La historia demuestra entonces que incluso después de atravesar momentos de profunda dificultad, una obra puede volver a levantarse cuando permanece viva la esperanza.
Y fue precisamente la esperanza la que habría de convertirse en uno de los pilares de esta nueva etapa.
VII. La esperanza de la restauración.
Desde aquel momento, la Orden de Frailes Menores emprendió nuevamente su camino.
No fue un camino inmediato ni exento de dificultades. La restauración exige perseverancia y una disposición constante para trabajar por aquello que todavía debe ser reconstruido. Cada pequeño avance representaba un paso hacia la recuperación de aquella obra que había estado a punto de desaparecer.
Con tiempo, para permitir que las nuevas estructuras estuvieran tomando forma; con esfuerzo, para superar las dificultades que se presentarán; con paciencia , para comprender que toda verdadera restauración requiere un proceso; y, sobre todo, con esperanza , para no abandonar la obra ante las dificultades; la Orden comenzó nuevamente a mirar hacia el futuro.
De esta manera, la historia de la Orden de Frailes Menores quedó marcada por dos momentos fundamentales: su nacimiento y su restauración. El primero, surgido en los primeros años de la Comunidad Católica de Minecraft en Español; el segundo, nacido de la voluntad de quienes, ante una Orden prácticamente vacía, decidió no permitir que su historia llegara a su fin.
Así, desde sus humildes comienzos en 2022 , pasando por su fundación en 2023 , el período de declive que siguió y la posterior celebración del Cónclave Franciscano , la Orden entró en una nueva etapa de su existencia.
Y aunque el camino apenas comenzaba nuevamente, una certeza permanecía en el corazón de quienes habían decidido continuar: la historia de la Orden todavía no había terminado .
Aquello que parecía estar destinado al olvido encontró nuevamente un camino hacia la vida; Aquello que parecía extinguirse comenzaba nuevamente a levantarse.
Con paciencia, esfuerzo y perseverancia, pero principalmente con esperanza, la Orden de Frailes Menores se dispuso a escribir las páginas de una nueva etapa de su historia.
VIII. El término del ministerio de Mons. Vitalli y el tiempo de discernimiento
Con el transcurso del tiempo, y habiendo cumplido el período correspondiente a su ministerio, llegó a su término la administración de Mons. Vitalli al frente de la Orden de Frailes Menores. Su gobierno, desarrollado durante una etapa particularmente importante para la restauración de la Orden, quedó inscrito en la memoria de la comunidad como parte del proceso mediante el cual la Orden logró recuperar nuevamente su rumbo después de los tiempos de dificultad que había atravesado.
Concluido su ministerio, y conforme al orden establecido para la sucesión del gobierno de la Orden, se dispuso el inicio del proceso de elección de un nuevo Ministro General .
Sin embargo, antes de proceder a la elección, se compromete a dedicar un tiempo especial al discernimiento ya la oración , reconociendo que la elección de quien habría de asumir el gobierno de la Orden no debía contemplarse únicamente como un acto administrativo, sino como un momento de particular importancia para su vida y su futuro.
Por esta razón, fue celebrado un novenario , durante el cual se elevaron oraciones pidiendo la asistencia del Espíritu Santo , para que iluminara a quienes habrían de participar en el proceso y concediera a la Orden la gracia de elegir a quien pudiera servirla con fidelidad, prudencia y entrega.
Aquel tiempo de oración y espera se convirtió en un período de preparación espiritual para lo que habría de acontecer.
IX. La muerte del Santo Padre y la interrupción del proceso.
Mas los acontecimientos habrían de tomar un rumbo inesperado.
En medio de aquel tiempo de discernimiento, llegó la noticia del fallecimiento del Santo Padre Benedicto .
Ante este acontecimiento, y debido al inicio del período de Sede Apostólica vacante , el proceso que se encontraba en marcha dentro de la Orden tuvo que ser suspendido temporalmente.
La situación exige prudencia. Mientras la Iglesia se encontraba a la espera de la elección de su nuevo Sumo Pontífice, la Orden de Frailes Menores parecía detener su propio proceso electoral, permaneciendo atenta a los acontecimientos que tenían lugar en la Santa Sede .
Durante aquel período, la Orden acompañó fielmente a la Sede Apostólica , permaneciendo en espera y oración mientras se desarrollaba el proceso que habría de conducir a la elección del nuevo Pontífice.
No correspondería entonces precipitar los acontecimientos. La Orden aguardó con paciencia el momento oportuno para retomar su propio camino, reconociendo la importancia de que primero quedara restablecida la autoridad de la Sede Apostólica.
X. La elección del nuevo Pontífice
Transcurrió el tiempo y, finalmente, llegó el momento esperado para la conclusión del período de Sede Apostólica vacante.
Después del correspondiente proceso de elección y, según la convicción de la comunidad, por obra y asistencia del Espíritu Santo, fue elegido como Sumo Pontífice Mons. Ángel Card. Castillo, eligiendo el nombre de "Pavlvs Pp" quien hasta entonces había ejercido el ministerio de Arzobispo Metropolitano de San José.
Su elección marcó el término de aquel período extraordinario y permitió que la vida ordinaria de la Iglesia volviera nuevamente a su curso.
Concluido el proceso correspondiente en la Santa Sede y restablecida la autoridad pontificia, la Orden de Frailes Menores pudo finalmente retomar las actividades que habían quedado suspendidas.
El tiempo de espera había terminado. Aquello que había comenzado con oración y discernimiento podía ahora continuar hacia el momento para el cual se había preparado: la elección de un nuevo Ministro General.
XI. El Capítulo General de San José
Una vez concluidos los acontecimientos relacionados con la Sede Apostólica, la Orden retomó formalmente su proceso de elección.
Fue entonces cuando se convocó el Capítulo General , celebrado en la ciudad de San José , como instancia solemne en la cual habría de determinarse el futuro gobierno de la Orden de Frailes Menores.
El Capítulo General tuvo lugar el 10 de julio del año del Señor de 2025 , fecha que habría de quedar inscrita de manera particular en los anales de la Orden.
Reunidos los miembros correspondientes y llevados a cabo el proceso electoral conforme al orden establecido, llegó el momento de confiar nuevamente el gobierno de la Orden a un nuevo Ministro General.
Después de la votación correspondiente, resultó elegido el Pbro. Fr. Diego Esquivel OFM , quien fue llamado a ejercer el oficio de III Ministro General de la Orden de Frailes Menores .
Su elección representó el comienzo de una nueva etapa en la historia de la Orden y puso término al prolongado período de discernimiento que había comenzado tras la conclusión del ministerio de Mons. Vitalli.
XII. El tercer ministerio general
El Pbro. Fr. Diego Esquivel OFM asumió el gobierno de la Orden para el período comprendido entre julio de 2025 y enero de 2026 , ejerciendo el ministerio de III Ministro General de la Orden de Frailes Menores .
Su administración, aunque breve en duración, estuvo orientada particularmente hacia el crecimiento, fortalecimiento e importancia de la Orden , así como hacia el desarrollo de quienes formaban parte de ella.
Durante aquellos seis meses se buscó consolidar nuevamente la identidad de la Orden, fortalecer la participación de sus miembros y promover el desarrollo de la vida interna de la comunidad franciscana.
El ministerio del III Ministro General se desarrolló, por tanto, dentro de una etapa en la cual la Orden buscaba pasar de la restauración a una mayor consolidación. Después de los años marcados por la disminución de integrantes, la amenaza de desaparición y los posteriores esfuerzos de recuperación, se presentaba ahora el desafío de construir sobre los fundamentos que habían sido nuevamente establecidos.
El objetivo ya no consistía únicamente en conservar la existencia de la Orden, sino en procurar que esto pudiera crecer, desarrollarse y adquirir una presencia cada vez más significativa dentro de la Comunidad Católica de Minecraft en Español .
Así, el período comprendido entre julio de 2025 y enero de 2026 quedó señalado como una etapa de trabajo y consolidación, durante la cual se procuró impulsar tanto el crecimiento institucional de la Orden como el desarrollo de sus miembros.
XIII. Una nueva página en los años de la Orden
La elección del III Ministro General cerró uno de los períodos más particulares de la historia de la Orden de Frailes Menores.
Habían quedado atrás los días en que la Orden estuvo cerca de desaparecer; había concluido también el tiempo de espera provocado por la vacancia de la Sede Apostólica; y finalmente, después de un prolongado proceso de oración, discernimiento y espera, la Orden había podido reunirse nuevamente en el Capítulo General para elegir a quien habría de conducirla.
Desde los primeros intentos de establecer una familia franciscana en el año 2022 , pasando por la fundación de la Orden de Frailes Menores , el gobierno de sus primeros ministros, el período de decadencia, la restauración emprendida bajo Mons. Vitalli y el posterior proceso de discernimiento, la historia de la Orden continuaba avanzando.
La elección del Pbro. P. Diego Esquivel OFM , el 10 de julio de 2025 , constituyó así un nuevo hito en este camino.
La Orden entraba nuevamente en una etapa distinta: una etapa en la que el desafío principal sería no solamente sobrevivir, sino crecer; no solamente conservar, sino desarrollar; no solamente permanecer, sino servir .
Y de este modo, bajo la protección de la Divina Providencia y confiando siempre en la asistencia del Espíritu Santo, la Orden de Frailes Menores continuó escribiendo su historia, llevando consigo la memoria de sus orígenes, las enseñanzas de sus dificultades y la esperanza depositada en su futuro.
XIV. La consolidación de la fraternidad y el nacimiento de una casa.
Durante el ejercicio de su ministerio, el Pbro. Fr. Diego Esquivel OFM comprendió que la restauración de la Orden no podía limitarse únicamente a su organización administrativa, sino que debía traducirse en espacios concretos donde los hermanos pudieran encontrarse, formarse y crecer en fraternidad.
Con este propósito, y viendo la necesidad de disponer de una casa para los hermanos , impulsó la construcción de un lugar destinado a acoger a los miembros de la Orden y, al mismo tiempo, a servir como espacio de formación y aprendizaje para aquellos que comenzaban su camino dentro de la fraternidad.
La construcción de esta casa representó un paso significativo en la consolidación de la Orden. No se trataba solamente de levantar una edificación, sino de establecer un lugar que pudiera convertirse en punto de encuentro para los hermanos, espacio de formación para los nuevos miembros y signo visible de que aquella fraternidad, que poco tiempo atrás había estado prácticamente inactiva, comenzaba nuevamente a cobrar vida.
Así, aquello que había comenzado como una obra de restauración fue adquiriendo poco a poco una estructura más firme. La Orden comenzaba a recuperar no solamente su número de miembros, sino también una identidad fraterna capaz de sostener su crecimiento futuro.
XV. El fruto de los sacrificios: la profesión solemne
Apenas había transcurrido un mes desde la elección del III Ministro General , cuando la Orden recibió uno de los signos más significativos de su renovación.
Cuatro postulantes que habían recorrido el camino de preparación correspondiente fueron llamados a dar un paso decisivo en su entrega a la vida de la fraternidad y profesaron solemnemente sus votos .
Aquel acontecimiento fue recibido como un signo particularmente elocuente de la fuerza que comenzaba a recuperar la Orden. Allí donde anteriormente había existido vacío y riesgo de desaparición, ahora comenzaban a surgir nuevas vocaciones y nuevos hermanos dispuestos a entregar su servicio a la fraternidad.
La profesión solemne de aquellos cuatro hermanos fue, por tanto, mucho más que una ceremonia: constituyó un verdadero testimonio de que los esfuerzos realizados durante el período de restauración comenzaban a producir frutos.
Los sacrificios, el trabajo, la paciencia y la perseverancia de quienes habían sostenido la Orden durante sus momentos más difíciles comenzaban a encontrar respuesta en la llegada de nuevos miembros.
Aquellos nuevos hermanos, incorporados plenamente a la vida de la fraternidad, comenzaron a trabajar junto al Fr. Diego , convirtiéndose progresivamente en pilares de la comunidad y contribuyendo de manera decisiva a fortalecer y devolver la vida a una fraternidad que durante algún tiempo había permanecido prácticamente inactiva.
De esta manera, la Orden dejaba atrás progresivamente aquella imagen de una institución al borde de la desaparición y comenzaba a presentarse nuevamente como una verdadera fraternidad en crecimiento.
XVI. El impulso del Jubileo Franciscano
Junto con la consolidación de la vida interna de la fraternidad, el III Ministro General emprendió también una iniciativa de especial significado para la tradición franciscana.
Junto con los hermanos de la Orden, el Fr. Diego impulsó y presentó ante el Papa Pivs la propuesta para la creación del Jubileo Franciscano , con motivo de los 800 años del tránsito de Nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asís .
Esta iniciativa buscaba no solamente conmemorar una fecha significativa para la familia franciscana, sino también ofrecer una oportunidad para renovar el espíritu de fraternidad y recordar el testimonio de aquel que, ocho siglos atrás, había recibido el llamado a vivir el Evangelio en pobreza, humildad y fraternidad.
En este contexto, los hermanos acudieron a la presencia del Santo Padre el 1 de octubre de 2025 , en el Palacio Apostólico, en Roma , llevando consigo la iniciativa y el deseo de que aquella celebración pudiera adquirir un carácter especial para la fraternidad.
Durante aquel encuentro, el Santo Padre les pidió esperar un poco y dar comienzo posteriormente con la celebración , al mismo tiempo que destacó la importancia fundamental de la fraternidad y expresó el deseo de que la Orden pudiera acercar a más hermanos y continuar extendiendo su espíritu de comunidad.
Aquellas palabras quedaron como una exhortación para la fraternidad: crecer no únicamente en número, sino también en la capacidad de recibir, acompañar y formar a quienes deseen incorporarse a ella.
El proyecto del Jubileo Franciscano quedó así vinculado a una de las etapas más significativas del renacimiento de la Orden, convirtiéndose en expresión del deseo de volver a las raíces de la espiritualidad franciscana y, al mismo tiempo, proyectarlas hacia las generaciones futuras.
XVII. El crecimiento de la fraternidad.
Con el paso de los meses, el trabajo realizado comenzó a manifestar nuevos frutos.
La presencia de los hermanos profesos, la incorporación de nuevos miembros, la construcción de la casa de la fraternidad y el impulso de iniciativas de carácter espiritual contribuyeron a consolidar una comunidad que poco tiempo atrás había estado cercana a desaparecer.
La Orden comenzaba así a recuperar aquello que constituye el corazón de toda fraternidad: los hermanos .
No eran únicamente los cargos, las estructuras o los edificios los que daban vida a la Orden. Eran los hombres que, llamados a caminar juntos, comenzaron a compartir responsabilidades, trabajos y proyectos, haciendo de la fraternidad un verdadero espacio de encuentro y servicio.
Cada nuevo miembro representaba una esperanza; cada profesión, un fruto; cada obra realizada, un testimonio de perseverancia.
La restauración dejaba entonces de ser solamente una aspiración y comenzaba a convertirse en una realidad visible.
XVIII. El término del ministerio y la llegada de nuevos hermanos.
Finalmente, llegó el momento establecido para la conclusión del ministerio del Pbro. Fr. Diego Esquivel OFM .
Sin embargo, antes de entregar el gobierno de la Orden y concluir su administración, la fraternidad recibió nuevamente la llegada de nuevos miembros , quienes fueron incorporados a ella mediante la imposición de la Tau , signo tradicional de la identidad franciscana y expresión del comienzo de su camino dentro de la fraternidad.
Aquel signo adquirió un significado especial al celebrarse en el contexto de la Santa Misa de Acción de Gracias por el ministerio y la administración culminante del III Ministro General .
La celebración reunió a numerosos miembros de la comunidad, quienes se congregaron para participar solemnemente en el Misterio Divino de la Eucaristía y dar gracias por el camino recorrido durante aquel período de gobierno.
La Tau, recibida por los nuevos hermanos, se convirtió así en una imagen particularmente significativa de aquella transición: mientras un ministro concluía su servicio, nuevos hermanos comenzaban el suyo.
Era, de cierto modo, la expresión visible de la continuidad de la Orden.
Unos terminaban su servicio; otros comenzaban su camino.
Unos entregaban el gobierno recibido; otros recibirían la responsabilidad de continuar construyendo.
Y sobre todos ellos permanecía el mismo llamado a vivir la fraternidad, servir a la comunidad y conservar vivo el espíritu que había dado origen a la Orden.
XIX. Una fraternidad que vuelve a levantarse
Así concluía una de las etapas más intensas de la historia reciente de la Orden de Frailes Menores .
La fraternidad que había llegado a encontrarse prácticamente vacía había recuperado nuevamente la esperanza. Allí donde había existido incertidumbre, comenzaban a aparecer nuevos hermanos; donde había habido inactividad, comenzaba nuevamente el trabajo; donde parecía acercarse el final, comenzaba una nueva etapa.
La construcción de una casa, la profesión solemne de cuatro hermanos, la incorporación de nuevos miembros, la imposición de la Tau y el impulso del Jubileo Franciscano fueron acontecimientos que marcaron profundamente este período.
Todo ello fue posible mediante el esfuerzo conjunto de los hermanos y la perseverancia de quienes, incluso durante los momentos más difíciles, se negaron a contemplar la desaparición de la Orden como un destino inevitable.
Y así, al concluir el ministerio del III Ministro General , la Orden podía contemplar con gratitud el camino recorrido.
La historia continuaba.
La fraternidad permanecía viva.
Y con nuevos hermanos, nuevas obras y nuevos desafíos ante sí, la Orden de Frailes Menores se disponía a entregar el testigo a una nueva generación, confiando en que aquello que había sido levantado con sacrificio pudiera continuar creciendo con la misma esperanza con la que un día comenzó nuevamente a levantarse.
XX. La elección del IV Ministro General
Llegado el momento dispuesto para la sucesión en el gobierno de la Orden de Frailes Menores , y habiendo concluido el ministerio del III Ministro General, se procedió a la celebración del Capítulo General correspondiente , en el cual habría de discernirse y elegirse a quien asumiría la responsabilidad de conducir a la Orden durante la nueva etapa que se abría ante ella.
El Capítulo General tuvo lugar en la Provincia de San José , reuniendo a los hermanos para cumplir con uno de los actos de mayor importancia dentro de la vida de la fraternidad: la elección de su Ministro General .
Después del correspondiente proceso de discernimiento y de las votaciones establecidas, llegó finalmente el momento en que la elección quedó determinada.
Fue así como, el día 18 de enero del año del Señor de 2026, a las 20:30 horas , resultó elegido Mons. Fr. Adrián Aldana OFM como IV Ministro General de la Orden de Frailes Menores .
La noticia de su elección fue recibida con particular alegría por toda la comunidad. Después de un período marcado por la restauración, el crecimiento y la consolidación de la fraternidad, la elección de un nuevo Ministro General representaba la continuidad de una historia que había atravesado ya numerosos momentos y que ahora se disponía a comenzar una nueva etapa.
Una vez conocida la elección, comenzaron a llegar numerosas muestras de alegría, reconocimiento y fraternidad. Diversos miembros de la comunidad hicieron llegar sus felicitaciones a Mons. Fr. Adrián Aldana OFM , expresando sus mejores deseos para el ejercicio del nuevo ministerio que le había sido confiado.
La alegría suscitada por la elección no se limitó únicamente al acontecimiento electoral, sino que se manifestó como una expresión de esperanza ante el futuro de la Orden. El nuevo Ministro General recibió así el encargo de continuar el camino iniciado por quienes le habían precedido y de custodio los frutos que, con tanto esfuerzo, habían comenzado a madurar durante los años anteriores.
Con esta elección quedaba constituida una nueva etapa en los anales de la Orden de Frailes Menores .
El 18 de enero de 2026 , a las 20:30 horas , quedó así señalado como una fecha memorable para la fraternidad: aquel día, en el seno del Capítulo General celebrado en la Provincia de San José, la Orden confió su gobierno a Mons. Fr. Adrián Aldana OFM , llamado a ejercer el oficio de IV Ministro General .
La historia continuaba su curso.
El testigo que había pasado de mano en mano desde los primeros días de la Orden regresó nuevamente a ser entregado. Y con él, también la responsabilidad de conservar aquello que había sido recibido, fortalecer aquello que había sido reconstruido y continuar edificando, con espíritu franciscano, la fraternidad que tantas veces había demostrado que incluso después de las dificultades siempre puede volver a levantarse.
Así, entre la alegría de los hermanos, las felicitaciones de la comunidad y la esperanza puesta en el futuro, comenzaba oficialmente el IV Ministerio General de la Orden de Frailes Menores, abriendo una nueva página en la historia de esta fraternidad.
XXI. El ministerio de Mons. Fr. Adrián Aldana OFM
Durante el ejercicio de su ministerio como IV Ministro General de la Orden de Frailes Menores , Mons. Adrián Aldana OFM dedicó sus esfuerzos al servicio de la Orden y al acompañamiento de sus miembros, procurando dar continuidad al camino que había sido trazado por sus predecesores y fortaleciendo, dentro de sus posibilidades, la vida de la fraternidad.
Su administración se desarrolló en medio de las circunstancias propias de una comunidad que continuaba en proceso de crecimiento y consolidación. A lo largo de este período se presentaron diversos movimientos en el número de integrantes de la Orden, registrándose tanto nuevas incorporaciones como algunas salidas , ocasionadas por distintas situaciones y dificultades surgidas en la convivencia y en la vida interna de la fraternidad.
A pesar de estas circunstancias, el Ministro General procuró mantener el rumbo de la Orden y trabajar por el bienestar de sus miembros, afrontando las situaciones que se presentaban con la responsabilidad propia del oficio que le había sido confiado.
Las dificultades experimentadas durante este período formaron también parte del proceso natural de maduración de la fraternidad. Cada situación, favorable o adversa, dejó consigo una enseñanza y contribuyó a poner de manifiesto la importancia de la comprensión, el diálogo, la responsabilidad y el compromiso de cada hermano con la vida común.
Así, el IV Ministerio General se desarrolló entre momentos de crecimiento y períodos de dificultad, sin que estos últimos significaran necesariamente el término de la obra emprendida. Por el contrario, fueron circunstancias que exigieron a los hermanos renovar su compromiso con la fraternidad y recordar que toda comunidad, para permanecer viva, necesita del esfuerzo y de la disposición de quienes la integran.
Después de este período, nuevos acontecimientos habrían de marcar nuevamente el rumbo de la Orden...
XXIII. La renuncia del IV Ministro General
Con el transcurso del tiempo, y en atención a las responsabilidades que le habían sido confiadas, Mons. Fr. Adrián Aldana OFM se vio en la necesidad de reconsiderar la continuidad de su ministerio al frente de la Orden de Frailes Menores .
En aquel período, Mons. Adrián ejercía asimismo el oficio de Arzobispo de la Arquidiócesis de Guadalupe , responsabilidad pastoral que requería de su particular dedicación, atención y entrega al servicio de la Iglesia particular que le había sido encomendada.
Ante la imposibilidad de armonizar adecuadamente las exigencias propias de su ministerio episcopal con las obligaciones inherentes al oficio de Ministro General de la Orden , y atendiendo a las disposiciones que, conforme al Código de Derecho Canónico , regían el ejercicio de dichos oficios, Mons. Adrián presentará formalmente su renuncia al cargo de IV Ministro General de la Orden de Frailes Menores .
Su renuncia puso término a un ministerio que, aunque desarrollado en medio de diversas circunstancias y dificultades, estuvo marcado por su voluntad de servir a la Orden y procurar el bien de sus hermanos.
La noticia fue recibida por la fraternidad con sentimientos encontrados. Por una parte, significaba la conclusión de una etapa de gobierno; por otra, sus hermanos comprendieron que aquella decisión nacía de la necesidad de atender con mayor plenitud las responsabilidades pastorales que le habían sido confiadas como Arzobispo de la Arquidiócesis de Guadalupe.
La Orden de Frailes Menores quiso entonces expresar públicamente su gratitud por el servicio prestado durante su ministerio. Los hermanos reconocieron su entrega, su disposición al servicio y el trabajo realizado durante el tiempo en que estuvo al frente de la fraternidad.
Con espíritu verdaderamente fraterno, la Orden se despidió de Mons. Fr. Adrián Aldana OFM no con tristeza ni con reproche, sino con gratitud, respeto y afecto , reconociendo que los cargos dentro de la fraternidad son siempre instrumentos de servicio y no multas personales.
Así, al concluir su ministerio como IV Ministro General, quedó encomendado a la memoria de la Orden el servicio que había prestado durante aquella etapa de su historia.
La fraternidad le expresó su agradecimiento por su entrega y, como corresponde entre hermanos, lo despidió con amor , elevando sus mejores deseos para el cumplimiento de la misión pastoral que continuaría desempeñando al servicio de la Arquidiócesis de Guadalupe.
Con la conclusión de este ministerio, una vez más la Orden se encontró ante la necesidad de discernir quién habría de recibir el testigo y asumir la responsabilidad de conducirla hacia una nueva etapa de su historia.
Porque en la vida de una fraternidad, los ministros pasan, pero la misión permanece; los cargos concluyen, pero el espíritu de servicio continúa.
XXIII. La erección de la Orden y la promulgación de sus normas fundamentales.
Concluido el ministerio de Mons. Fr. Adrián Aldana OFM , la Orden de Frailes Menores habría de afrontar uno de los acontecimientos más trascendentales de toda su historia.
Después de los acontecimientos vividos durante sus primeros años y tras haber atravesado diversas etapas de fundación, restauración y crecimiento, la Sede Apostólica solicitó a la Orden la elaboración de sus Constituciones Generales y Estatutos , con el propósito de dotarla de un marco normativo propio y establecer formalmente las disposiciones que habrían de regir su vida, organización, gobierno y disciplina.
Esta solicitud adquiría una importancia particular, puesto que, desde sus primeros momentos, la Orden había desarrollado su vida sin contar con documentos oficiales que establecían de manera formal y completa su constitución, estructura y régimen interno.
Por esta razón, la elaboración de las Constituciones Generales y Estatutos representaba mucho más que una simple tarea administrativa. Se trataba de establecer por escrito los fundamentos jurídicos e institucionales sobre los cuales habría de sostenerse la Orden para las generaciones futuras.
Constitución Fratres Minores: https://vaticano-santasede.blogspot.com/2026/07/constitucion-apostolica-fratres-minores.html
XXIV. La reunión de los frailes capitulares
Recibida la solicitud de la Sede Apostólica, los frailes capitulares procedieron a reunirse con el propósito de estudiar, redactar y establecer los documentos fundamentales de la Orden.
Durante una semana de trabajo intenso, los capitulares se dedicaron a la elaboración de las Constituciones Generales y Estatutos de la Orden de Frailes Menores , procurando recoger en ellos los principios que habrían de orientar la vida de la fraternidad, así como las normas referentes a su gobierno, organización y desarrollo.
Aquella semana estuvo marcada por el trabajo conjunto, el discernimiento y la responsabilidad que suponía redactar unos documentos destinados a convertirse en fundamento para la vida futura de la Orden.
Finalmente, concluidos los trabajos capitulares, los documentos fueron enviados a la Sede Apostólica el lunes de la semana siguiente , para que fueran debidamente examinados y considerados por la autoridad competente.
Comenzó entonces un nuevo período de espera.
La fraternidad aguardó el resultado de aquel examen con esperanza, consciente de que el futuro jurídico e institucional de la Orden dependía, en buena medida, de aquella revisión.
XXV. La aceptación de las Constituciones y la erección de la Orden
Por la gracia de Dios , después del examen correspondiente, los documentos presentados fueron aceptados por la Sede Apostólica .
Con esta aprobación se produjo uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la fraternidad: la erección formal de la Orden de Frailes Menores .
Aquello que durante años había existido como una comunidad naciente, posteriormente restaurada y progresivamente consolidada, recibió ahora una estructura jurídica y normativa que reconocía formalmente su existencia como Orden.
Las Constituciones Generales y los Estatutos pasaron así a constituir los documentos fundamentales de la vida de la fraternidad, estableciendo el marco dentro del cual habrían de desarrollarse sus miembros y sus futuros ministros.
Este acontecimiento representó la culminación de un largo proceso iniciado desde los primeros años de la Comunidad Católica de Minecraft en Español.
La Orden había comenzado con una iniciativa; había atravesado el abandono; había conocido la restauración; había vuelto a crecer; había formado nuevos hermanos; Había Capítulo celebrados Generales y elegidos sucesivos ministros.
Ahora, finalmente, obtendría una base normativa formal sobre la cual continuar edificándose.
La historia de la Orden entraba así en una nueva dimensión.
XXVI. La dedicación del Templo y Convento de la Purísima Concepción
Poco tiempo después de aquel acontecimiento, la Orden recibió nuevamente una gracia de particular importancia.
El día 18 de julio del año del Señor de 2026 , fue solemnemente dedicado el Templo y Convento de la Purísima Concepción , siendo posteriormente declarado Sede de la Orden de Frailes Menores.
La dedicación de aquel templo y convento constituyó un acontecimiento profundamente significativo para la fraternidad.
A partir de entonces, aquel lugar no sería únicamente un espacio destinado al culto ya la vida comunitaria, sino que pasaría a ocupar un lugar central en la historia institucional de la Orden, convirtiéndose en su sede y en uno de los principales signos visibles de su consolidación.
El Templo y Convento de la Purísima Concepción quedó así unido de manera particular a la historia de los frailes, convirtiéndose en lugar de encuentro, oración, formación, gobierno y fraternidad.
La elección de este lugar como sede llegaba además en un momento particularmente providencial: inmediatamente después de la erección formal de la Orden y en vísperas de una nueva elección de su gobierno.
De esta manera, la Orden comenzaba a disponer no solamente de unas normas que regularan su vida, sino también de una casa propia desde la cual continuar su misión y custodia de su fraternidad .
XXVII. El Capítulo de elección y el V Ministro General
Una vez establecida la nueva sede de la Orden, comenzó el proceso correspondiente para la elección de un nuevo Ministro General .
La fraternidad se dispuso nuevamente a entrar en un tiempo de discernimiento, consciente de que el gobierno de la Orden requería un servidor capaz de asumir la responsabilidad de conducirla durante la nueva etapa que se abriría después de su erección formal.
Fue así como, en el Templo y Convento de la Purísima Concepción , declarado Sede de la Orden, se celebró el Capítulo General de Elección el día 24 de julio del año del Señor de 2026 .
Reunidos los frailes capitulares y llevados a cabo el proceso correspondiente, se procedió a la elección de quien habría de recibir el gobierno de la Orden.
Concluido el proceso electoral, resultó elegido como V Ministro General de la Orden de Frailes Menores el Pbro. Fr. Bruno Correa OFM .
Su elección tuvo lugar pocos días después de la dedicación del templo y convento que habría de convertirse en sede de la Orden, haciendo de aquel período uno de los momentos de mayor trascendencia en los anales de la fraternidad.
El nuevo Ministro General recibió así el encargo de conducir a la Orden en una etapa completamente nueva: una etapa marcada por la reciente aprobación de sus Constituciones Generales y Estatutos, por su erección formal y por la consolidación de una sede propia.
XXVIII. El comienzo del V Ministerio General
Con la elección del Pbro. Fr. Bruno Correa OFM , la Orden de Frailes Menores abrió oficialmente un nuevo capítulo de su historia.
Su ministerio se encuentra actualmente en curso , correspondiéndole continuar la obra recibida de quienes le precedieron y conducir a la fraternidad en esta nueva etapa de su existencia.
El V Ministro General recibe así una Orden que ha recorrido un camino extraordinario: desde sus humildes comienzos en el año 2022 , pasando por sus primeras iniciativas, la fundación de la Orden, los períodos de crisis y restauración, la recuperación de la fraternidad, la incorporación de nuevos miembros, la profesión solemne de los hermanos, la construcción de una casa, los diversos Capítulos Generales y la sucesión de sus ministros, hasta llegar finalmente a su erección formal por la Sede Apostólica .
Ahora, con sus Constituciones Generales y Estatutos , con una Sede propia en el Templo y Convento de la Purísima Concepción y con un nuevo Ministro General al frente, la Orden entra en una etapa que habrá de quedar marcada por la consolidación de todo aquello que sus generaciones anteriores comenzaron a construir.
El camino recorrido no ha sido breve ni sencillo.
Ha conocido momentos de esperanza y de incertidumbre, crecimiento y disminución, comienzos y aparentes finales. Pero cada una de esas etapas ha contribuido a formar la identidad de la fraternidad.
Y así, al llegar al año 2026 , la Orden de Frailes Menores puede contemplar su historia con gratitud, reconociendo en cada uno de sus capítulos la acción de la Providencia y el esfuerzo de aquellos hermanos que, en distintos momentos, entregaron su tiempo, trabajo y servicio para mantener viva la fraternidad.
Con la elección del V Ministro General, Pbro. Fr. Bruno Correa OFM, una nueva página queda abierta.
La historia continúa.
Y la Orden, ahora formalmente ergida, con sus normas, su sede y su fraternidad, permanece llamada a seguir edificando el futuro sobre los fundamentos recibidos, conservando la memoria de sus orígenes y caminando con esperanza hacia aquello que todavía está por venir.
✠ Pbro. Fr. Diego Esquivel OFM
Secretario General de la OFM